Lavandicultura de mínima intervención:
Nuestras fincas en Zaratán (Valladolid) no son solo campos de cultivo, sino que son ecosistemas vivos. Entendemos que la calidad de nuestro aceite esencial de Lavandín Súper nace bajo la tierra. Por eso, nuestra prioridad es la salud del suelo.
- Compactación cero: para evitar que la tierra pierda su porosidad y vida, trabajamos con maquinaria ligera que nunca supera los 2.000 Kg (tractor e implemento incluidos). Al no compactar el suelo, permitimos que las raíces respiren y absorban los nutrientes de forma natural.
- Ciclo de cultivo respetuoso: solo intervenimos cuando la tierra lo pide. Realizamos un laboreo con un vibrocultivador en otoño para preparar el suelo antes del invierno castellano y mantenemos la limpieza de las calles con un rastrillo desde la primavera hasta que comienza la floración.
- Sostenibilidad real: al minimizar las labores, reducimos la huella de carbono y fomentamos la biodiversidad de nuestras parcelas.
